
Usted dirá a quién enamoramos hoy.
Bienvenido a la casa de Don Juan: flores que dicen lo que usted se calla, hechas en Manizales con oficio de caballero. El envío, a toda Colombia, lo pone la casa.

¿Qué lo trae por aquí?
Aquí no se compra «un ramo». Se resuelve un momento. Dígame cuál es el suyo y yo pongo el gesto justo.
El confidente
Tres preguntas, una carta escrita a su medida y el gesto justo. Así trabaja un caballero.
Cuéntemelo todo, que para eso estoy.
Nada de formularios: una conversación corta, como debe ser. La página entera se pondrá del color de su historia.

Tres a su medida. El del medio es el que yo llevaría.
Ocho maneras de decirlo.
Ciento sesenta y una creaciones en el taller, reunidas en ocho puertas. Todas salen con tarjeta escrita a mano — aquí no existen las flores mudas.

Rosas eternas

Cajas de lujo

Corazones

Ramos y buchones
El detalle mudo es mi único enemigo. De esta casa ninguna flor sale sin algo que decir.

Girasoles y amarillas

Teddys y figuras

Combos de celebración
Iniciales y nombres
La rosa que no se rinde.
En 1958 bautizaron con su nombre una rosa trepadora de rojo profundo, célebre por su perfume. Don Juan tomó la señal: si el mundo convirtió al seductor en flor, él convertiría la flor en palabra.
Una rosa natural, preservada en su punto más alto y sellada en cúpula de vidrio. No pide agua. No pide sol. Solo pide que usted se atreva a entregarla.


El que más supo de conquistas, hoy conquista para usted.
Cuentan en Manizales que Don Juan fue, en otra vida, el hombre del que hablan los libros viejos: el que sabía qué decir, cuándo llegar y cuándo desaparecer. Hasta que una noche entendió que había aprendido el oficio más valioso del mundo para desperdiciarlo en sí mismo.
Dicen que esa noche se quitó el sombrero ante una mujer a la que no intentó conquistar, hizo una venia, y no volvió a usar su arte en beneficio propio. Se instaló entre las montañas del café — donde los caballeros todavía saludan con el sombrero — y abrió esta florería.
Desde entonces, cada caja negra con cinta dorada sale de su taller, y cada tarjeta pasa por su pluma. Si le pregunta por su pasado, responderá lo de siempre:
Palabra de caballero.
Envío gratis a toda Colombia
De Manizales a su puerta. El flete corre por cuenta de la casa, siempre.
Hoy mismo en Manizales
Pedidos del día se entregan el mismo día en la ciudad y alrededores.
Tarjeta escrita a mano
Ninguna flor sale muda. Don Juan escribe la carta — o la escribe con usted.
Llega en buen estado
Empaque protector y garantía de llegada. Si no llega a la altura, respondemos.
La próxima cita es sagrada.
Empezar mi misión«Yo pongo las flores. Usted ponga la mirada. Lo demás lo hace ella.»

